miércoles, 27 de julio de 2011

Hijos + invierno +virus + desvelos = Mala Combinación

Mis amores se me enfermaron. Primero cayó el menor: Joel de 1 añito y medio. El diagnóstico fue Gingivoestomatitis un virus HORRIBLE, que lo hizo sufrir mucho. Lloró día y noche por 3 días seguidos, los mismos en que no probó comida alguna,  sólo tomó jugos, agua y leche helada con bombilla (ni hablar de mamadera). Recién en la quinta jornada volvió a sonreir (y él siempre sonríe)... lamentablemente esta vez fue el turno de mi hija mayor, Paula de 4 años. A ella el virus la atacó peor, su boquita no tenía descanso, su dolor era realmente terrible al punto que ella misma me pidió ir al hospital para que se le pasara, lo que no fue necesario, hoy es su tercer día de virus y ya está más aliviada, aunque aún tiene esas cosas en su boca.
Para atender esta enfermedad no hay un remedio, solo antiinflamatorios y enjuagues de agua con bicarbonato que logran dar una pausa al sufrmiento. Mi hija dijo que se iba a cambiar de nombre, ahora se llamaría Paula con granos en la lengua, creo que eso grafica lo que sentía... pobrecita, pero ella es valiente y ya queda lo menos. Justo ahora me está pidiendo un enjuague. Voy a atenderla, porque el único remedio garantizado es el mejor regaloneo durante las 24 horas del día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario